jueves, 6 de junio de 2013

Cuando no entiendas lo que te dicen, asiente, sonríe y actúa como si supieras lo que haces.

Publicado por Lili en 18:13 6 comentarios
¡Hola aventureros! 

¡Madre mía! Nunca había recibido tantos mensajes en una misma entrada, ¡muchas, muchas, muchas, muchas gracias! No os podéis llegar a imaginar la ilusión que me hace que dejéis comentarios y más si me decís cosas tan bonitas ^_^ Me ha encantado el comentario de Cris diciendo que es fan de mis entradas, ¡tengo fans! Aunque una cosa os digo, no sabéis lo que estáis haciendo en convertiros en mis fans :P

Quiero que sepáis que gracias a todos vuestros maravillosos comentarios me he animado a escribir antes de lo que pensaba, por lo que esta entrada va dedicada a todos vosotros. Gracias otra vez :) 

Ya comenté en la anterior entrada que el acento de Manchester es de los más difíciles de entender. El otro día hablando con unos chicos que son de aquí me dijeron que en Inglaterra gente que vive a tan solo 20 km a veces ni se entienden entre ellos; así que imaginaros el batiburrillo que es mi cabeza con tantas palabras diferentes para el mismo significado. ¡Ya he llegado a escuchar "water" de todas las maneras posibles! 

Pues bien, ¿que hacer cuando no entiendes lo que te están preguntando? Muy fácil, sonreír, pedir que te repitan la pregunta que no has entendido lo que te querían preguntar (utilizando el socorrido "Sorry?") y como sólo entenderás alguna palabra suelta, actuar como una profesional y contestar lo que creas que te están preguntando de la mejor manera posible. A veces puedes acertar y quedar como la mejor recepcionista del mundo u otras fallar en la única palabra que has entendido y contestar cosas sin ningún sentido para la persona que está preguntando; lo que aquí llamarían "talking nonsense" 

Y si, esto me ha pasado más de una vez, mis "nonsense" han llegado a ser legendarios (como diría Barney).

No sé que obsesión tengo por mandar a la gente al "John Gilbert", un pub que está justo a la entrada de nuestro hotel y que es como el bar al que ir después del trabajo. Pero no es que los mande porque quiera emborracharlos, sino más bien porque cuando me señalan con la cabeza en esa dirección, que también es la salida, y me hacen una pregunta me creo que es a eso a lo que se refieren. Me explicaré con un ejemplo. Eran las 9 y media de la mañana de un día normal y corriente, un cliente vino a hacer el check out (cuando la gente deja el hotel) y cuando estamos terminando y le estoy imprimiendo la factura, me hace una pregunta que por supuesto no entiendo. Le pido que me vuelva a preguntar y una de las palabras que creo entender es "Gilbert open" y hace un movimiento de cabeza a la salida. Total que yo confiada le digo: "Espere que se lo miro" Pero le sigo hablando mientras busco diciéndole que si estará abierto, que es un poco temprano pero que creo que abre pronto. El cliente estaba con una cara rara pero no decía nada; yo seguí con mi farfulleo hasta que se empieza a reír y me dice: "No, me refería a las puertas de salida, que si están abiertas. Hasta para mí el Gilbert es demasiado temprano" Y se río más. Y yo ,colorada como un tomate, le digo que si que no hay ningún problema para salir por las puertas.  Al menos el hombre empezó la mañana con una sonrisa.

Pero lo gracioso es que no es la primera vez que me pasa lo del Gilbert, hace poco una chica me preguntó que como se llamaba el río que cruza por ahí, aunque realmente no es un río porque son canales que cruzan todo Manchester y son bastante bonitos en algunas zonas. Y yo empecé a farfullar de nuevo por el pub. Creo que voy a empezar a pedir comisión, seguro que con la tontería quieren ir luego a tomar algo y ver que era el sitio del que les hablaba.

Antes os he hablado de la pronunciación de la palabra "water" pues bien, pondré un ejemplo práctico para que veáis que esa simple palabra que todo el mundo conoce, pronunciada de otra manera te puede llevar a no entender nada de la conversación que estás manteniendo. Era mi turno de noche y cuando el bar cierra aún queda gente que está terminando la última copa. Esa noche quedaban aún dos clientes que se encontraban de pie cerca de la recepción hablando con sus vasos en la mano. Yo estaba en la recepción haciendo mis tareas nocturnas cuando uno de los hombres me pregunta: "¿Podría tener otro vaso de "palabra que no entendía"? " Yo le dije que era imposible, que yo no podía servir nada, creía que me estaba pidiendo otra cerveza. Él me miró raro y me dice: "¿No me puedes dar un vaso de ""? Y yo le contesto otra vez que no y le digo: "Sólo puedo darle un vaso de agua si quiere" Y me contesta: "Claro lo que te estaba pidiendo, ¡agua!" Y al repetirme la palabra ya entendí por fin a que se refería, y avergonzada como nunca recogí su vaso y se lo llené de agua. El hombre la verdad es que sonreía y no se lo tomo a mal, estoy segura que esta historia lo publicará en un blog como el mío al que pondrá de título: "La chica que no entendía la palabra water"

Si, aventureros, esa era la palabra que no llegaba entender, tan simple como agua. Sé que parece algo difícil de entender porque la palabra es muy sencilla y es de las primeras que aprendes cuando estudias ingles, pero la pronunciación puede ser de tantas maneras diferentes; puede ser con "a" al final, con una "d" en vez de una "t", decir tan rápido la palabra que no parezca que estás hablando y varias formas más... Creo que me tendré que pasar por todos los pueblos ingleses y anotar como la pronuncian, haré "tourismwater" ¿Quién se apunta conmigo? ;)

Aunque estos son sólo dos ejemplos de mil historias "nonsenses" que me han pasado desde que estoy aquí, creo que si apuntara todas las que hago al cabo del día, me daría para escribir un libro pequeño. Como aquella vez que una señora me estaba hablando que su marido no se encontraba bien y que necesitaba un taxi y yo le contestaba con un que bien y con una sonrisa en la cara. O como la vez que un hombre me preguntaba por el baño y buscando en el ordenador le dije que no había nadie con ese nombre en el hotel. Si lo sé, nada tiene sentido pero es lo divertido de los "nonsense", ¡cuanta menos palabras entiendas más divertido el "nonsense!

Hasta aquí las aventuras de hoy, aunque está vez más que aventuras han sido "historias para demostrar que Lili realmente no sabe inglés" =P Eso sí, si supiera mucho inglés no habría aventuras "nonsense" y el blog trataría sobre cosas aburridas y negativas; así que mi consejo de esta aventura: "¡Que el nonsense forme parte de tu vida cotidiana!"

Y antes de despedirme tengo que contaros algo bastante emocionante, ¡tengo lectores ingleses! Si, mi blog se está haciendo internacional, dentro de poco hasta la mismísima Reina será una de mis aventureras jajaja. Y como lo prometido es deuda, quiero dar un gracias especial a Gareth :) Gracias por tomarte la molestia de traducir y leer esto que para ti si que tiene que ser un "nonsense" enorme. Y también tengo que dar un saludo a Tom, que hoy al comentarle lo del blog también quería leerlo. Thanks guys!

Os veo en la próxima aventura y ya sabéis, comentarios igual a sonrisas y, ¿a quién no le gusta regalar sonrisas?

Besos a montones.

sábado, 25 de mayo de 2013

Cuando una nueva casa te abre sus puertas.

Publicado por Lili en 15:43 11 comentarios
¡Hola aventureros! 

Parece que ha pasado más tiempo desde la última vez que actualicé; aunque realmente sólo ha sido menos de un mes y medio, el tiempo vuela cuando te estás adaptando a una nueva vida. 

¿Y qué decir de esta nueva vida? Que tiene muchas cosas buenas y algunas difíciles; pero como he dicho muchas veces por aquí, este blog sólo es de cosas positivas y anécdotas alegres por lo que las cosas negativas las dejo aparcadas al lado del ratón, no merecen la pena. 

Por fin encontré casa, aunque nunca llegué a imaginar que compartiría casa con cuatro chicos. Llevaba viendo el anuncio de compartir piso en esa casa, que por aquel entonces eran tres chicos, desde que estaba en España; pero el no tener fotos y el vivir con tres chicos me echaba un poco para atrás. Después de mirar algunas casas y no salir muy contenta, decidí probar suerte en esta y salí tan encantada cuando conocí a los chicos que no lo dudé ni un momento, mi sexto sentido mi advertía que iba a ser una buena experiencia. ¡Y por el momento mi instinto no me ha fallado! Los chicos son todos majísimos y parecemos una pequeña familia. Vamos a hacer la compra juntos y si estamos todos juntos, que los turnos coincidan; el que cocina, cocina para todos. (Yo intento cocina lo menos posible porque soy un pato con la cocina y no quiero envenenarlos demasiado pronto =P) Me ayudan mucho con el inglés, aunque a veces se ríen mucho de las cosas que digo porque las digo mal y significa una cosa totalmente diferente a la que quiero decir, vamos que no tiene ni pies ni cabeza; como la vez que quería decir "Chair" y dije "Church",  aún de vez en cuando un de de los chicos me lo recuerda y se ríe. Gajes de vivir en una casa en la que no se hable español. 

Vivo en un barrio bastante bonito cerca del trabajo, tardo como cuarenta minutos andando y cinco en coche y es una casa enorme. Tiene tres plantas y un pequeño "jardín" con una cama elástica y una barbacoa. Mi habitación no es muy grande pero tengo una cama doble y dentro de poco iremos a Ikea para comprar algún mueble baratillo para poner la ropa. También tengo un espejo que me regaló uno de mis compañeros, sólo por no tener que esperar a que alguien terminara en el cuarto de baño para arreglarme. Me gusta mi nueva habitación y tengo un montón de ideas para empezar a decorarla, de momento os puedo poner una foto de la nueva colcha que me compré en la tienda más conocida de Inglaterra, Tesco. (Me rebajaron un 5% por hacer propaganda en el blog =P) El cojín fue comprado en Primark (esta no me hizo descuento pero, ¡me costó sólo 2 libras!) 


Con referencia al hotel, ya estoy más lanzada con el idioma que los primeros días que llegué que sólo entendía una palabra y además mal; como aquella vez que una mujer pedía que si le podía anotar una hora para que la despertáramos y yo entendí que quería un té. Si, se parece tanto lo que quería como un oso a armario (no me preguntéis por esta comparación) pero os prometo que el acento de Manchester es uno de los más complicados que existen. Bueno, dejemos la competición también para los Irlandeses y los Escoceses, porque no sé quien es el que tiene el acento más cerrado. Creo que nunca me había preparado para lo que significaba este acento y sé que podéis pensar que soy una exagerada, pero hay gente que es extranjera que llevan viviendo en Londres más de diez años y aún no entienden muy bien a los que viven en Manchester. Es decir, Lili prepárate para las conversaciones más surrealistas que vas a tener. 

Aunque a parte del idioma, que lo que más digo es: "Sorry could you repeat that again, please?" (Perdona, ¿podrías repetir eso otra vez por favor?), el trabajo en el hotel va mejorando poco a poco. Aunque si es verdad que hay días en los que lo tiraría todo por la borda; cuando van las cosas bien y se hacer todo lo que me pidan los clientes o resolver los problemas que puedan surgir, disfruto bastante. Sobre todo cuando puedo interactuar con los clientes y gastar bromas con ellos, ¡es lo más divertido! 

Es cierto que no os he contado muchas anécdotas en esta nueva entrada pero quería poneros un poco al día de como van las cosas antes de empezar a contaros una nueva aventura, así que la siguiente entrada serán anécdotas hoteleras o caseras, nunca se sabe. Lo que no os puedo asegurar es cuando actualizaré, me gustaría poder llevarlo más de continuo porque me gusta escribir y que leáis mis historias, pero si es verdad que mis horarios son un poco locos y cuando tengo el día "off" me gusta despegarme de cualquier ordenar y mantener conversaciones ajenas a "¿Son dos noches las que se hospeda con nosotros, verdad?" Pero prometo que intentaré hacerlo antes de acabe el mes de junio.

Gracias por todas aquellas personas que han leído mis anteriores aventuras y por los comentarios que me dejáis, me hace muy feliz recibir en el correo que tengo un nuevo comentario en mi blog, por lo que ¡no os cortéis y a comentad! 

Besos a montones. 

domingo, 14 de abril de 2013

La imaginación no superó a la realidad

Publicado por Lili en 5:08 2 comentarios
¡Hola aventureros!

Ya que he hecho la introducción en el post anterior, de hecho lo he querido separar para que no fuera un post demasiado largo, voy sin más preámbulos a contaros mis dos primeros días en tierras inglesas.

Cuando la cena se convierte en una cena de lujo.

Después de un viaje un tanto agobiante; viajaba con Ryanair y ya sabéis lo que pasa cuando no te caben las cosas en la maleta, que la llevas encima o te quedas sin ellas. Así que ahí estaba yo, en un asiento estrecho con 3 sudaderas, 3 chaquetas y un pantalón de chandal más la maleta debajo del asiento porque el vuelo estaba lleno, y aunque en ese momento lo viera como algo negativo, ahora lo veo como una anécdota que contar en el futuro. Si tú quieres que las cosas sean divertidas, lo serán.

Y por fin llegué a Manchester y ¿sabéis que? ¡Hacía más calor que en Madrid! Y ya que seguro que muchos os lo estabais preguntando (y sino os lo cuento yo); no, no llovía. Vamos, que no parecía la Inglaterra que yo conocía. Ya afuera me esperaba el que a partir de ahora es mi nuevo jefe, un chico francés muy majo que me llevó en un coche impresionante hacía el hotel y de que camino para allá descubrí que conocía a MIKA y que le gustaba. Me emocioné mucho al oír aquello, ¡no tenía que explicar quien era MIKA! Vamos, que mi jefe ganó unos cuantos puntos al oír aquello =P

Al llegar al hotel me llevó a mi habitación; yo pensaba que me iban a asignar una habitación individual pequeña, pero nada más lejos de la realidad, es en una habitación enorme con una cama doble donde seguro puedo hacer dos veces la croqueta y no caerme por el otro lado (aún no lo he comprobado, puede que me estampe contra el suelo de moqueta) pero es una cama bastante grande, la cama más grande que he tenido nunca. También tengo un sofá y un escritorio muy largo con una tele desde la que puedo ver películas que están saliendo ahora en DVD. Vamos, ¡un lujazo!


Después de instalarme en lo que va a ser mi habitación por el próximo mes, me llevó a conocer las instalaciones y la gente que estaba trabajando en ese momento, ¡todos majisimos! Y lo que más gracia me hacía, era que había gente que me daba la mano, otra me daba dos besos y otros simplemente saludaban con la cabeza; lo que viene a ser un batiburrillo de saludos. 

Cuando terminó de enseñarme todo, me dijo que podía cenar en el restaurante y me sentó en lo que él me dijo que era el mejor sitio del restaurante. Y vino una camarera a preguntarme que quería, le dije que un sandwich, no quería pedir así nada más laborioso, y al rato viene otra camarera (me lié un poco porque creía que era la misma porque se parecían mucho, y al día siguiente descubrí que son hermanas) y me dijo: "Mira te podemos hacer lo que quieras de la cocina, así que ya estás eligiendo algo más sustancioso, ya habrá tiempo para sandwiches" Así que de esta manera, cené lo que, si hubiera tenido que pagar, me habría costado 30 €. Todo estaba riquísimo. De postre me dieron tres bolas de helado; yo sólo quería una, pero la chica me dijo que si ponía tres en el menú, es que tenían que ser tres, menos mal que podía elegir los sabores =P

Me fui a dormir con una sensación increíble y no creyéndome la buena suerte que estaba teniendo. No sólo  iba a trabajar de lo que había estudiado sino que además, todos eran majísimos y me trataban muy bien. Nunca esperé tan buen recibimiento y aún sigo emocionada por todo. 

Las vistas del restaurante hacía
la recepción.
Salmón con espinacas
Pan de ajo con mozzarella


Música y cachimba.

Como era mi día "off" decidí ir a visitar Manchester. El hotel en el que trabajo está a las afueras y se tarda como unos 40 minutos en llegar al centro, pero vamos, que estoy muy acostumbrada a eso. Así que decidí coger el bus, que al principio me lié un poco, y llegué al centro de Manchester. Pero ese día si era el típico día inglés, lluvia y frío; pero nada que un abrigo, una bufanda y un paraguas no pueda solucionar.
Sillas voladoras
en el centro de
Manchester




 Aunque casi no pude ver nada, porque primero, no encontré los sitios (tenía un mapa pero como llovía no podía sacarlo) y luego estuve haciendo unas compras necesarias y casi perdí todo el tiempo mirando tiendas. Había un centro comercial enorme, está justo en la calle más comercial de Manchester, y había un montón de tiendas. Me hizo gracia una que era sólo de LEGO y en el Primark venden pijamas enteros con forma de animales. (El siguiente día le saco foto para que lo veáis)

Al salir del centro comercial, me encontré a un chico con una voz preciosa cantando en la calle. No os podéis imaginar lo que es escucharle en vivo y en directo, es que se me puso la piel de gallina. Cantaba tan bien que me quedé todas las canciones que cantó. Os pongo el vídeo, porque quiero que lo escuchéis vosotros mismos.


Es que le escucho y todavía no me creo que no tenga una carrera profesional más consolidada. ¡Que alguien contrate a este chico! ¿No creéis que canta como los ángeles?

De vuelta en el hotel, me encontré a una de las camareras que me habían atendido la noche anterior y me preguntó que iba a hacer esa noche. No tenía nada planeado, así que me invitó a su casa, donde vivía con su hermana y otros dos chicos recepcionistas compañeros míos, así que acepté su ofrecimiento sin dudarlo. Un taxi, que ese día me enteré que los paga la empresa para nosotros, me llevó hasta su casa donde estaba su hermana y conocí a uno de los recepcionistas (al otro chico ya le conocía) ¡majísimos los dos! Sé que siempre estoy diciendo que todos eran majos, pero de verdad, todos son super simpáticos y me dan una sensación de positivismos y bienestar que se agradece un montón conocer a gente así.

Estuvimos hablando y ellos me preguntaban cosas de España y sobre mí. Al principio estaba cortada, pero luego me fui relacionando y abriendo más. Y a la hora de estar allí, vino la hermana acompañada de mi jefe francés. No me esperaba verle por allí, pero es que ellos eran amigos antes de ser jefe. Fue un poco raro al principio, pero son todos tan simpáticos y abiertos que enseguida estuvimos haciendo bromas. Y lo gracioso es que sacaron una cachimba (aquí lo llaman "Shisa" o algo así escrito) y me dice el recepcionista: "¿Quien te hubiera dicho que estarías haciendo esto el segundo día de tu llegada? Nunca te crees expectaciones con este trabajo" Me hizo gracia su comentario, porque realmente nunca llegue a imaginar que algo así iba a estar haciendo en mi segundo día en Manchester.

Y para nada me estoy quejando, al contrario, creo que la vida se basa en experiencias y en momentos que no te esperas y ni te llegas a imaginar que hubieran ocurrido así. Y creo que eso es lo divertido de vivir, aprender y darse cuenta que las expectaciones sólo llevan a desengaños y es mejor dejarse llevar por el momento.

Quería haber contado el primer día de trabajo, pero viendo que este post es demasiado largo lo voy a dejar para contar los 4 días que trabajo, hasta que tenga días off, y así no sobrecargaros con información :)

Espero que os hayan gustado las aventuras de hoy, ¡hay hasta fotos! (perdonad como están colocadas, no las puedo colocar mejor) Y que comentéis todo lo que queráis, feel free! :)

Besos a montones.

viernes, 12 de abril de 2013

Manchester adventure

Publicado por Lili en 15:50 2 comentarios
¡Hola aventureros!

Como ya dije la vez anterior, las historias iban a ser diferentes de lo que había estado contando, pero cuando lo escribí no llegué a imaginar que serían de esta forma.

Si alguien me hubiera dicho alguna vez que mi primer trabajo como recepcionista iba a ser en un hotel en Inglaterra habría pensado que sólo me lo decía por ser simpático conmigo porque era lo que siempre había deseado. Pero tenía que haber hecho más caso a esa voz porque ahora mismo estoy en el hotel donde voy a empezar a trabajar como recepcionista en Manchester. ¡Y aún sigo sin creérmelo!

Había mandado tantas solicitudes alrededor del mundo que ya había perdido la esperanza, todas me decían que no. Pero que te llamen, te digan que les gustas, que tienes buen nivel de inglés y que no le importa que no tenga experiencia es lo más bonito que me han dicho desde hace mucho tiempo, por poco me pongo a llorar al teléfono cuando el jefe de recepción me hizo la entrevista. ¡La gente buena dominará el mundo! 

Todo ha sido tan rápido que casi no me ha dado tiempo a nada, en dos semanas desde que me llamaron ya cogía las maletas (que pesaban más de lo que quería) rumbo a una nueva aventura. Y ahora estoy en lo que va a ser mi habitación por al menos un mes mientras busco un apartamento donde vivir. 

Sé que voy a echar mucho de menos todo lo que he dejado atrás, como ver las series con mi madre mientras ella se duerme y yo la despierto para que no se pierda lo emocionante; como a mi gatita Missy meterse entre mis sábanas y dormir conmigo; los sábados en el chiqui con los niños; las bromas con mis amigos; las comidas tan deliciosas de mi padre... Pero es lo "negativo" que ocurre en un cambio grande pero que a la vez te lleva a otras cosas positivas y emocionantes. Y como una canción dice: "si no lo intentas nunca sabrás" Y yo quería saber, quería intentar y quería demostrarme a mí misma que soy capaz de un montón de cosas. Mucha gente me ha dicho que soy muy valiente pero, realmente, sólo soy una chica que está construyendo su camino baldosa a baldosa y ese camino le está llevando hacía otro nuevo lugar. No sé, nunca me he considerado muy valiente, sólo que es algo que siempre había querido y no me podía negar a algo que siempre había deseado, sería algo de locos ¿no?

Este aventura quería haberla hecho en España, pero el día anterior a irme estaba con los ánimos un poco bajos, también influyo que la maleta se me resistió un poco, y no quería que fuera una historia triste. ¡Nada de cosas tristes en el blog! :)

Así que como creo que habréis adivinado, mis nuevas aventuras serán mis aventuras Manchesterianas (aún no sé como sería el gentilicio de Manchester jeje) Y creedme, llevo aquí tres días y ya tengo algunas historias que contar, ¡Lili nunca para!

Muchas gracias por todos los comentarios bonitos que he ido recibiendo, y aún sigo recibiendo, desde que dije que me iba a Manchester a trabajar, ¡sois todos geniales! :)

Besos a montones.

domingo, 17 de febrero de 2013

Despistes comunes

Publicado por Lili en 14:37 4 comentarios
¡Hola aventureros! 

Como un buen refrán dice "Nunca es tarde si la dicha es buena" y eso es lo mismo que va a ocurrir ahora al deciros: "Feliz año nuevo" :D Creo que nunca es mal momento para desearle la felicidad a alguien aunque haya pasado ya más tiempo del estipulado, al menos a mi me hace igual de ilusión una persona que se acuerda de mi cumpleaños el mismo día o la que se acuerda tres días después. 

Antes de empezar mis aventuras, os tenia que decir algo que en las anteriores historias os comenté, ¡aprobé el FIRST en inglés! :D Es algo que deseaba desde hace mucho y lo he conseguido, así que muchas gracias por aquel que pensé en positivo por mí, hizo su efecto :) 

Como dije en la anterior actualización, esta vez hablaría de los despistes. Ya os comenté mi gran despiste de los horarios, esta vez son un poco diferentes y también más divertidos, al menos cuando me ocurrieron me reí un montón. Así que espero que los disfrutéis :) 

Cuando la lengua se traba

Ese día era uno como otro cualquiera, no era un día en el que había mucha gente ni poca, lo normal para ser una empresa de autobuses. Pues bien, yo estaba en la taquilla como siempre y se acercó una chica muy simpática que la acompañaban su padre y su madre. Como siempre, la pregunté que es lo que quería y ella con una gran sonrisa me dijo que quería unos billetes a Greendale Yo asentí y entonces le pregunté para que día quería, y me contestó con días y horas. Pero yo que ese día parece ser que andaba un poco despistada, no me enteré muy bien y entonces al repetirle todo lo que me había dicho, ¡me confundí en todo lo que había dicho! Y como siempre me pasa cuando me confundo hago un ruido con la boca como queriendo borrar lo que he dicho. Ella se empezó a reír y yo un poco avergonzada la dije: "¿Podríamos volver a empezar?" Asintió con una sonrisa y empezó a hacer como que "rebobinaba" todo lo que habíamos dicho. ¡Fue muy graciosa! Al terminar de hacer el ruido dijo: "Buenas tardes, venía a preguntar por unos billetes a Greendale" Yo me empecé a reír siguiéndola el rollo. Lo que más me gusta de esta historia, es que la gente entiende que errar es de humanos y que un fallo siempre se puede olvidar y "rebobinar" como había hecho la chica. Sé que ahora voy un poco en defensa de los que trabajamos de cara al público, pero si alguien cuando te atiende se confunde, "rebobina" y hazle las preguntas de nuevo. Ellos te lo agradecerán y tú te iras más contento del sitio :) 

Una frase a medio terminar

Siempre lo he dicho, pero el tiempo que trabajé en las máquinas era donde me ocurrían las historias más graciosas. En frente de estas máquinas se encontraba la puerta de entrada a la estación, y los andenes se encontraban a la derecha justo al final del pasillo. Pues claro, desde mi posición veía toda la gente que entraba y salía, y sobretodo la gente que llegaba con prisas porque perdían el autobús. Ese día, vi aparecer a un chico que venía corriendo pero que al traspasar las puertas y encontrarse en la estación se relajó y empezó a andar deprisa pero sin correr, descansando de la carrera que seguro había hecho. En la estación hay una megafonia que avisa de cuando y donde va a salir un autobús, pero siempre avisa con unos minutos de antelación. Pues en el momento exacto en el que el chico había parado para ir un poco más despacio se oyó: " El autobús con destino Idun va a salir..." El chico, que justo era su destino, cogió la maleta y salió corriendo rumbo a los andenes. Pero el chico no había dado tiempo a oír todo la frase, por lo que la megafonia siguió anunciando "...dentro de 10 minutos desde los andenes 30-34" Al oír el final, el chico paró en seco y tiró la maleta. Yo que estaba viendo todo, al ver su reacción no pude hacer otra cosa que reírme, sé que es algo que nos puede pasar a todos, pero fue muy cómico ver toda la reacción porque ocurrió en menos de 1 minuto. Tanta fue la risa que me dio que me tuve que meter dentro para poder reírme a gusto; creerme cuando me da la risa no hay quién me pare. Con esta historia quiero que veáis que no siempre todo lo que oímos es lo que es al final, porque se pueden incluir finales que cambien todo la historia. 

Esta va a ser de las últimas historias que escriba de mi trabajo en esa empresa, no porque quiera terminar de contar mis historias, sino porque me gustaría también compartir con vosotros mis aventuras cotidianas, mis otras historias divertidas que a veces ocurren en la vida. Así que a partir de ahora, las aventuras pueden ser de cualquier tipo, ¡estad preparados! 

Quiero agradecer a todas las personas que me han dicho cosas bonitas de como escribo y de que les gusta mi manera de escribir. Gracias. Me hace querer seguir escribiendo y explicar al mundo que todo se ve mejor si es con una sonrisa en la cara. 

Besos a montones.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

La magia de un gracias diferente

Publicado por Lili en 11:55 2 comentarios
¡Hola Aventureros! 

Ya llega mi época favorita del año, ¡la Navidad! ¿No estáis ansiosos? Siempre me alegra ver las calles decoradas, la gente planeando ver a sus familiares y todo el ambiente de bondad (aunque eso es algo que debería estar todo el año). 

Bueno, ¿preparados para mis nuevas aventuras? Si, como ya hice la vez anterior, os voy a contar historias con el mismo denominador común, esta vez: los agradecimientos. 

Cuando ayudas a la gente te pueden sorprender de las más diversas formas, desde ser muy educados y decirte un simple gracias pasando por las cosas más surrealistas que os podéis llegar a imaginar. Puede que las mías no sean para catalogarlas con la etiqueta surrealista, pero si merecen ser contadas. 

Así que sin más preámbulos, aquí os dejo con mis aventuras. ¡Disfrutadlas!

El artista viajero

Si tuviera que elegir una historia entre todas las que tengo, esta estaría entre las 5 primeras. Puede que no sea la más bonita o lo más graciosa, pero para mí tiene algo de mágico. Recuerdo que era viernes y que ya quedaban pocas horas para que se terminara mi jornada, y como cualquiera, quería descansar en el fin de semana. Estaba pensando lo que podía hacer, cuando un chico vino corriendo hacía mí, había olvidado la mochila en el autobús. No era la primera persona que me contaba lo mismo, y yo me sorprendía de lo despistadas que podían ser. Le dije entonces que me diera todos los datos para poder llamar a tráfico y que me dijeran donde podía estar el autobús. Me comentó que era muy importante y que lo necesitaba porque tenía otro autobús que salía en tres horas desde otra estación. Al llamar, me dijeron que el autobús estaba en las cocheras lavándose pero que volvía a salir en dos horas. Al comentárselo se puso muy contento y sin parar de decir gracias me dijo que volvería en una hora y media. Me quedé pensando si alguna vez a mí se me olvidaría la maleta, y llegué a la conclusión de que puede que la maleta no, pero si pequeñas cosas, he perdido ya demasiadas. Pero, ¿a quién no le ha pasado alguna vez? 

A la hora y media el chico volvió a venir y saludándome nos dirigimos hacía los andenes para recoger su mochila. En el camino me contó que venía desde Francia (no se le notaba para nada su acento francés, hablaba muy bien español) y que había estado haciendo autostop hasta San Sebastian, donde al ver que nadie le recogía opto por cogerse un autobús hasta Madrid porque era donde tenía que coger el que le llevaba a Lisboa. Me parecía fascinante todo lo que me contaba, y creo que fue de las personas más aventureras que conocí trabajando allí. Cuando ya recogimos su mochila y nos dirigíamos a la salida me dijo: "Has sido muy amable hoy conmigo" Sonreí "Lo hago encantada" Entonces con una sonrisa enorme me dijo: "Te voy a hacer un regalo" Y abrió su mochila de la que sacó un cuaderno super bonito "Soy dibujante, y aquí hago todos mis dibujos" me dijo mientras pasaba las hojas. "Y te voy a regalar uno" Al principio me negué, ¡eran sus dibujos! Pero el chico insistió tanto que tuve que cogerlo. Le dí las gracias y me despedí de él deseándole buen viaje para Lisboa. Era un dibujo un tanto abstracto y cuando llegué a la taquilla todo el mundo se rió, pero a mí me parecía un dibujo muy bonito y siempre me lo parecerá. Este chico me agradeció de una manera que nunca esperé, me dio algo que era suyo. Puede que os parezca una tontería, pero una de mis mejores amigas es dibujante y sé lo que significa que alguien te regale un dibujo, no solo te dan una hoja con ilustraciones, también te regalan una parte suya. Y además, ¿quién sabe? Puede que este chico se convierta en famoso y yo tenga uno de sus dibujos. 

Aquel que se emociona y lo expresa a su manera

Esta historia es de las más divertidas que tengo, porque realmente, nunca esperé que esto me llegara a pasar alguna vez. Cuando la gente no se planifica las vacaciones o de repente deciden hacer un viaje, no se dan cuenta de que mucha gente puede pensar lo mismo que ellas, y por lo tanto formarse un caos. Pues bien, esto era lo que pasaba casi todos los viernes de verano en la sobremesa. Los autobuses estaban llenos y tenían que esperar como dos, tres horas para poder viajar. Y si dentro de las taquillas era un caos, afuera en las máquinas era peor. Estaba trabajando a destajo, cuando un señor me preguntó muy confiado cuando era el siguiente autobús a "Gallifrey" (de nuevo nombre inventado, aunque no me importaría irme para allá :P) y le tuve que dar la mala noticia de que no salía otro hasta horas más tarde. El señor se quedó con la boca abierta sin creerse su mala suerte, ¡tenía que estar allí antes de por la noche por una entrevista de trabajo! Yo sólo le pude aconsejar que comprara ese billete y que si alguien cancelaba algunas horas antes podíamos hacer un cambio. El hombre se tuvo que conformar y después de comprar el billete me dijo: "Me quedo por aquí por si alguien lo cancela, ¿vale?" Yo asentí y seguí trabajando, rogando para que alguien cancelara porque el hombre de verdad lo necesitaba. A los pocos minutos llego otro chico, inglés, que quería ir para el mismo sitio. Le expliqué lo que al señor e hizo lo mismo, compró por si alguien cancelaba. Este chico también lo necesitaba, tenía un avión que salía por la noche y sino, no llegaba. 

Me metí dentro de las taquillas para preguntar una cosa a mi compañera cuando justo una chica estaba cancelando dos billetes ¡para la siguiente hora a Gallifrey! Le dije que me los guardara porque iba en busca de los dos viajeros. Salí corriendo pero sólo vi al chico inglés, no veía al otro por ningún lado. Le conté la buena noticia que se alegró bastante pero había que darse prisa porque el autobús salia en diez minutos. Cuando creía que el otro señor se había ido, cansado de esperar, le vi aparecer entre la multitud. Me acerqué a él y le dije la buena nueva. Pensé que el hombre sólo me lo agradecería con un gracias, pero nunca pensé que fuera a hacer lo que hizo. Me cogió por los brazos y ¡Me dio dos sonoros besos en cada mejilla! Yo me sonrojé y más cuando vi como la gente a mi alrededor sonreía por lo que acababan de ver. Nunca esperé que alguien me lo agradeciera de esta manera. "Gracias, gracias" me repetía mientras cambiábamos los billetes. Y deseándoles buen viaje vi como corrían hacía los andenes para no perder el bus. Puede que nunca penséis que vosotros haríais algo así para agradecer a alguien algo, pero dejadme que os diga que cuando uno se emociona pueden surgir las más inesperadas situaciones. Y eso siempre me parecerá mágico. 

Mi consejo de estas aventuras, dejaros llevar. Es decir, cuando queráis agradecer a alguien hacer lo que en ese momento os parezca lo mejor. No os dejéis llevar por el "queda muy raro" o "pensara que estoy loco" porque eso es lo bonito de los agradecimientos. 

Después de escribir estas historias siempre me pregunto, ¿la gente de la que escribo se acordará de estas historias como me acuerdo yo? Me gusta creer que si y que la cuentan en otro blog como: "La chica a la que regalé un dibujo" 

Creo que será la última aventura que escriba en 2012, que conociéndome será lo más probable. Así que os deseo una buena Feliz Navidad y un Prospero Año Nuevo. Disfrutad de los últimos días de 2012, porque no habrá de nuevo un año igual. 

Gracias por leerme, y hago especial mención a la gente que me dice que le gusta mi blog cuando me ven. Gracias. ¡Pero no seáis tímidos! ¡Comentad que así ponéis una sonrisa en mi cara! :) 

Próxima aventura: despistes divertidos. 

Besos a montones.

domingo, 21 de octubre de 2012

Love is in the air

Publicado por Lili en 6:38 6 comentarios

¡Hola Aventureros! 

¡Madre mía! ¡Han pasado muchas cosas desde la última vez que escribí! Ya no estoy trabajando, ahora soy pelirroja y estoy estudiando para el first. A lo primero no sintáis pena, era un trabajo pasajero y aunque ahora los trabajos escasean voy a encontrar algo que me guste mucho más, así que, ¡deseadme suerte! 

Eso sí, aunque ya no esté trabajando tengo un montón de historias en el tintero y siempre recordaré con cariño muchas de ellas, pues me hacían sonreír y confiar en que todavía hay mucha gente buena y simpática por el mundo.

Estas aventuras, pluralizo porque son varias, tienen todas un denominador común: las parejas. Si, las parejas. Creo que a todo el mundo nos ha pasado alguna vez, sobretodo dicho por las personas mayores, lo de: "Tú harías buena pareja con mi nieto, lástima que este casado" O revés en el caso dicho a los chicos, no me os enfadéis. 

Pues bien, estás son mis tres aventuras de hoy. ¡Disfrutadlas!

El soborno

Cuando la gente no conseguía la hora que quería podían reaccionar de dos maneras diferentes: o se enfadaban o te sobornaban. Aunque lo primero ocurría más a menudo, más en día de festivos, lo segundo podía ocurrir de cualquier forma inesperada. Lo que me ocurrió a mí con este señor. Era un día en el que uno de los destinos que realizábamos, diremos que es "Hogwarts", estaba bastante completo y la gente conseguía hora para siguiente horas. El señor vino a la taquilla, y muy alegremente me pidió para "Hogwarts" pero tuve que darle la mala noticia de que se tenía que ir dos horas más tarde. El señor, muy simpático, intentaba que le diera plaza antes, pero yo no podía hacer nada más. Entonces como un pequeño soborno me dijo: "No te presento a mi nieto sino me das plaza antes". Yo me reí y le contesté: "Si la próxima vez que venga le consigo plaza para cuando usted quiera, ¿Me lo presenta?" El hombre sonrió y contestando un "Ya veremos" se alejó para sentarse en la sala de espera. Puede que tuviera un final agridulce pero, ¿quién no ha sobornado nunca con un familiar? 

El padre casamentero

Reconozco que cuando estaba afuera con las máquinas me ocurrían las historias más graciosas. Puede que fuera porque mucha gente venía solo a preguntar y ya de paso se quedaban a hablar un rato; y yo, que a veces me aburría como una ostra, lo agradecía infinito. Pues bien, un día vinieron un señor y su hijo, los dos de Brasil. Estaba informándoles de los viajes, ya sabéis: las horas, el precio, etc. Cuando el señor me dice de repente: "¡Oye! Tienes unos ojos muy bonitos, cásate con mi hijo" Ante esto el hijo, que tendría como unos 16 años, se ruborizó y se escondió detrás de su padre. Yo me empecé a reír, no del pobre chico claro esta, sino de la situación. ¿A qué nunca os han propuesto matrimonio de esta manera? "Claro, cásate con él" -el hombre seguía con su insistencia- "Y así tendré nietos españoles. Nietos españoles y brasileiros. ¿Qué te parece?" Yo sólo me reía y dándole las gracias, prometí que me lo pensaría. El hombre se fue haciendo sus planes y el hijo le seguía con la cabeza baja y abochornado. ¿En cuántas situaciones similares le habría metido al pobre? 

¿Dónde está tu anillo de casada? 

Os voy a poner un poco en situación, cuando estaba fuera en las máquinas, yo estaba situada al lado de la única puerta para entrar en la taquilla. Ahí no solo entraban los taquilleros, sino también los conductores a los que saludaba siempre y era conocida entre ellos como "La chica de las máquinas". Pues un día por la tarde, en la que no había mucha gente, llegó un hombre mayor preguntándome por un destino que nosotros no vendíamos, sino la otra empresa que había en la estación y que a esa hora ya estaba cerrada. Yo le dije que había un horario en el cristal y que podía mirarlo para informarse. Pero el hombre estaba un poco perdido y como no había nadie al que atender me dispuse a ayudar a la "competencia". Me acerqué con él, vimos el horario y le apunté en su móvil el teléfono para que llamara por la mañana, el hombre era super simpático. "No tienes anillo, ¿no estás casada?" me preguntó sin previo aviso. Riéndome le dije que no y el me preguntó de nuevo: "¿Y eso por qué?" Yo me encogí de hombros: "Pregúntele a ellos" "¡Ah pues no!- el hombre negaba con la cabeza- "Ahora mismo te vamos a buscar a uno" Yo me reía, ¡qué hombre más majo! En eso, de que mientras el hombre miraba por la estación, apareció un conductor que me saludó y yo le saludé de vuelta. El hombre se fijo entonces en él y me dijo a modo de padre: "Este no me gusta para ti" Era un señor muy entrañable. ¿Todavía seguirá en la búsqueda de mi marido?

Dos meses sin escribir han pasado factura y he escrito más que nunca pero, ¿os han gustado las aventuras? Estás las recuerdo especialmente con cariño porque el amor está por todas partes y la gente quiere que lo encuentres aunque te lo tengan que buscar ellos mismos ;) 

Y esta semana quiero que me contéis alguna historia parecida a las que me han pasado a mí en estas aventuras, os podéis alargar tanto como queráis (o tanto como os deje el cajón de los comentarios je je)

Esta historia va a ser de las últimas que escriba en al menos dos semanas, porque el miércoles me voy a Londres y de ahí me voy a Barcelona. ¡Mis vacaciones de verano por fin han llegado! Pero leeré todos los comentarios y aventuras que me contéis. 

Próxima aventura: gente agradecida y sus efectos. 

Besos a montones.

 

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